Hasta pronto, Dublín... gracias por tanto
Y así, casi sin darnos cuenta, esta experiencia llega a su fin.
Después de tres semanas llenas de aprendizajes, aventuras, risas (¡y también alguna que otra lágrima!), nos toca decir adiós —o mejor dicho, hasta pronto— a todo lo que ha formado parte de nuestro día a día en Dublín.
Dejamos atrás las clases de inglés en Manor House School, ese lugar que al principio nos parecía desconocido y que acabó convirtiéndose en parte de nuestra rutina, donde hemos aprendido muchísimo más que gramática y vocabulario. Allí hemos crecido, nos hemos retado, nos hemos reído... y también hemos compartido silencios cómplices mientras mirábamos por la ventana en esos lunes algo más grises.
Dejamos atrás las excursiones a museos, los paseos por la ciudad, las actividades culturales, las visitas que parecían solo una tarde y que acabaron siendo recuerdos imborrables.
Dejamos atrás los grupos de WhatsApp llenos de mensajes informativos nocturnos, recordatorios de “COGED LA LEAP CARD”, y por supuesto, ese clásico ya inolvidable:
“Ane, llegamos un poco tarde que nos hemos quedado dormidxs”. Y mi clásica respuesta “vengaaa no os durmáis por el camino”.
(Aunque ya sabéis que siempre os estaba esperando con una sonrisa… o casi).
Y lo más difícil: dejamos atrás a nuestras nuevas amigas y amigos, con quienes hemos compartido absolutamente todo. Desde charlas infinitas en el césped del colegio o viajes en bus/tren, hasta confidencias, bromas internas, abrazos sinceros y esos momentos mágicos que surgen cuando estás lejos de casa, pero rodeado de gente que te entiende.
Ahora volvemos, sí… pero lo hacemos siendo otra versión de nosotros mismos: más valientes, más independientes, con el corazón lleno y la mochila cargada de historias que contaremos durante mucho tiempo.
Gracias por formar parte de esta aventura, ha sido muy fácil ser vuestra monitora. Ahora dejo de serlo y ganáis una amiga, así que contad conmigo siempre que lo necesitéis. Sólo me tenéis a un WhatsApp de distancia.
Gracias por hacer estas 3 semanas tan especiales.
¡Un abrazo de esos en los que se aprieta fuertísimo!
Ane:)