Despedida Brighton 2025

¡Hola a todos! Ya han pasado algunas semanas desde que nos despedimos en el aeropuerto, y la verdad, sigo echando en falta a mis niños. Que de niños ya no tenéis nada. 

 

Aún recuerdo los nervios del primer día, las caras por conocer, “¿irá todo bien?”, cómo os acercábais uno a uno a presentaros...vosotros me conociais pero yo a vosotros no. Los nervios de tener que conocer a las familias, las primeras palabras...pero en el vuelo ya cada uno en su salsa. 


¡Ay los madrugones...!¡Pero cómo nos costaba levantarnos! Además, en Inglaterra era una hora menos, ¡encima! Alguno se quedó dormido en más de una ocasión...no diré nombres. 




 


Si hay algo que nos caracterizó es que hicimos piña desde el primer momento, todos a una y una para todos en todo momento: en las comidas, en los descansos, en las excursiones, en las quedadas, y es lo que hizo denuestro grupo, el más especial. 


Eso si...en cuanto tocaba hacerles alguna foto, no había tu tía quien les juntara. ¡YA ESTÁ AQUÍ LA PESADA CON EL MÓVIL!. Así tres semanas. “Que viene, que viene”. Yo me hacía la sorda. Y luego de la nada...se agarraban entre ellos y te decían “¡Laura, foto foto!”. No había quien les entendiera. Y me encantaba. 

 

 

Subirnos a los autobuses y quedarnos en la segunda planta, (los que cupieran...), acaparar las mesas de ping pong de la escuela cada mañana, cada descanso y cada ratito libre. “Esta partida y ya paramos...”. Y no, nunca paraban. Las fiestas de los miércoles, los cotilleos y confidencias de los jueves...(y de cada día en realidad). Las siestas en los trayectos largos (las fotos de estranjis), los selfies para acordarme de que yo también estuve, la búsqueda de Temydo, que al final fue fielmente amado por todos, los piques compitiendo contra nuestros compañeros italianos, franceses, alemanes...la sorpresa de quien sabía tocar el piano y nos enamoró con sus mejores piezas...quedar en Churchill Square, pasar por Poundland, morirnos de calor, los karaokes, Londres, Chichester, Oxford, Camdem...las partidas de cartas, los dos días que llovió, los simulacros de incendios, los sustos que me daban...


...y todas y cada una de las veces que me hicieron reír, rabiar, pensar, escuchar y llorar. 

Gracias por todos los recuerdos. 

Laura


 



 



 

ÚLTIMAS ENTRADAS DEL TEMA JÓVENES