Viernes 17 de julio
Para acabar nuestro último día de clases visionaron los cortometrajes que hicieron y recibieron sus diplomas. ¡Quiero ver los cortos! En varios grupos tengo actuaciones estelares.
Luego fuimos a visitar el Royal Pavilion, una joya arquitectónica, en pleno centro de Brighton. Menuda locura de lugar.
Después, varios fuimos a Poundland a gastar las pocas monedas que nos quedaban. Arrasaron.
Y como todo lo bueno se acaba, celebramos la despedida en la escuela con un pica pica y un karaoke. Después, bañito nocturno.

Sábado, 18 de julio
Volvimos a Londres a arrasar en Camden Town. De hecho, les recomendé 3 sitios y no llegaron a verlos. Tras la sesión de compras, fuimos al London Bridge y pasear a lo largo del Támesis. ¡Qué lento andan! No tuvimos tiempo libre para visitar la Tate Modern Gallery.
De vuelta en Brighton, en la estación, se contagiaron los ataques de lágrimas. Comenzaban las despedidas. Muchos no se iban a volver a ver “en un tiempo”.
Una vez llorados, varios nos acercamos al Trans Pride a ver los conciertos y el ambiente. Para hacer tiempo hasta el último partido de nuestra amada England. Menudas hooligans os lleváis a casa. La última noche fue muy chula y nos encontramos con otros estudiantes que también se iban el domingo.

Domingo, 19 de julio
El transfer al aeropuerto fue perfecto y tuvimos mucho tiempo para gastar las últimas libras en el Duty Free. ¡Alguna maleta pesaba más de 25 kilos! Han pasado demasiado tiempo de shopping en el centro comercial de Churchill Square. Y lo de ayer en Camden, ¡el broche!
El vuelo salió con 40 minutos de retraso, lo que dió para más momentos de risas.
El Team Brighton me ha regalado 3 semanas de recuerdos imborrables, pero todo no se puede contar…

¡Hasta la próxima!
Urko.
