Tercera semana en Kildare 2026

Hay una cosa que todos comentamos estos días: el tiempo aquí pasa demasiado rápido. Sin darnos cuenta hemos cambiado los nervios del primer día por la ilusión de levantarnos cada mañana para descubrir qué nos espera. Las amistades no dejan de crecer, las anécdotas se acumulan y cada jornada nos deja algún momento que sabemos que recordaremos durante mucho tiempo. Aunque todavía nos quedan varios días por delante, ya empezamos a darnos cuenta de lo especial que está siendo esta experiencia. Pero antes de ponernos nostálgicos... Os contamos cómo han sido estos últimos días. 

El lunes arrancó como ya es tradición: clases de inglés por la mañana para seguir mejorando poco a poco y atrevernos cada vez más a hablar con profesores, familias y todo el que se cruce en nuestro camino. Pero todos sabíamos que la verdadera protagonista del día llegaría por la tarde...

¡Irish Dancing!

Sí, tocaba aprender algunos de los bailes más típicos de Irlanda, y podemos asegurar que el espectáculo estuvo a la altura. Al principio hubo alguna mirada de "¿de verdad tenemos que hacer esto?", pero bastaron unos minutos para que la vergüenza desapareciera por completo. Empezaron a aparecer los pasos prohibidos, las risas y más de uno descubrió que llevaba un bailarín dentro que ni él mismo conocía. Cuando terminó la actividad, muchos se quedaron con ganas de seguir bailando un rato más... ¡y eso siempre es buena señal!

El martes llegó uno de los días que todos llevábamos esperando desde que aterrizamos en la Isla Esmeralda: ¡excursión a Dublín!

Nada más llegar nos pusimos en marcha para recorrer algunos de los lugares más emblemáticos de la capital. Paseamos por sus calles llenas de ambiente, descubrimos rincones con muchísimo encanto y, por supuesto, hicimos parada en uno de los lugares más famosos de toda la ciudad: Temple Bar. Entre fotos de grupo, curiosidades sobre la ciudad y alguna que otra anécdota, fuimos conociendo un poquito mejor la historia y la esencia de la capital irlandesa.

Después de la visita guiada llegó uno de los momentos favoritos del día: ¡tiempo libre! Las tiendas se llenaron rápidamente de nuestros chicos y chicas buscando el recuerdo perfecto para llevar a casa. Llaveros, sudaderas, chocolatinas, peluches... hubo regalos para todos los gustos. Podemos decir casi con total seguridad que nadie volvió al autobús con las manos vacías. 


Y después de días tan intensos, el miércoles nos dio un pequeño respiro.

Las clases continuaron por la mañana y, poco a poco, vamos notando cómo todos se sienten cada vez más cómodos hablando en inglés. Es increíble ver cómo el miedo del primer día ha dado paso a mucha más confianza y soltura. Cada conversación con los profesores o con las familias de acogida es una oportunidad para seguir aprendiendo, y la verdad es que se nota muchísimo la evolución que han tenido en tan solo unas semanas.

Por la tarde disfrutamos de un rato libre por Maynooth, un plan que agradecimos muchísimo después del ritmo de los últimos días. Aprovechamos para pasear por el pueblo, descubrir alguna cafetería nueva, entrar en alguna tienda que todavía teníamos pendiente y, sobre todo, pasar tiempo juntos sin prisas. A veces los mejores planes son precisamente esos, los que no necesitan horarios ni actividades organizadas: sentarse a charlar, dar un paseo con los amigos o simplemente disfrutar del ambiente tan acogedor que tiene este pueblo.

Y, por supuesto, hubo un invitado muy especial que no podíamos desaprovechar... ¡el sol! Sí, habéis leído bien. Parece que Irlanda ha querido despedirse de nosotros regalándonos unos días de buen tiempo, y nosotros, por supuesto, no íbamos a desaprovechar la oportunidad. Más de uno aprovechó para tumbarse en el césped, descansar un rato o simplemente disfrutar del calorcito, porque viendo que aquí suele llover buena parte del año... cualquier rayo de sol se celebra casi como si fuera un día libre.

La aventura está llegando a su recta final, pero todavía nos quedan muchas risas, alguna sorpresa más y unos cuantos momentos inolvidables por vivir. Así que... no os vayáis muy lejos, porque aún nos queda un último capítulo que contar.

Un abrazo. 

Paula y Unai. 

ÚLTIMAS ENTRADAS DEL TEMA JÓVENES