Kaixo!!
¿Qué tal estáis? No puedo creer que ya estemos en nuestra última semana en Exmouth. No sé si a vosotros os está pasando, pero aquí el tiempo pasa demasiado rápido. Aquí vengo a contaros nuestras aventuras de la tercera semana.
Lunes: escalada.
Para empezar la semana, volvimos a subirnos al tren con destino a Exeter, esta vez para pasar la tarde en Clip'n Climb, un espacio lleno de rocódromos con temáticas muy variadas. Nada más llegar, todos nos pusimos el arnés y los trabajadores comprobaron que estuviera todo bien colocado. Antes de empezar, también vimos un vídeo con las normas y las medidas de seguridad, algo fundamental para que no hubiera ningún problema durante la actividad.
Una vez terminadas las explicaciones, llegó el momento de escalar. Durante toda la tarde fuimos probando los distintos rocódromos, organizando pequeñas competiciones para ver quién llegaba antes a la cima, haciéndonos fotos y, sobre todo, disfrutando muchísimo de la experiencia. Sin duda, fue una actividad muy divertida y diferente.
Eso sí, el viaje de vuelta en tren fue mucho más tranquilo. Después de pasar horas subiendo y bajando paredes como si no hubiera un mañana, el cansancio se notaba y más de uno aprovechó el trayecto para descansar después de una tarde tan intensa.

Martes: Exeter, cine y partido
El martes volvimos a visitar Exeter, aunque esta vez fue un poco diferente. Nuestros EMYs nos pidieron tiempo libre para que cada uno pudiera disfrutar de la ciudad a su manera. Algunos aprovecharon para recorrer las tiendas, otros pasearon tranquilamente por el centro, hubo quien se sentó a tomar un café y también quienes prefirieron descansar un rato bajo la sombra de un árbol. Fue una buena oportunidad para explorar la ciudad con calma y hacer un pequeño descanso.
Por la noche, el equipo se dividió en dos grupos porque teníamos dos planes distintos. Una parte decidió ir al cine, donde vimos Los Minions y pasamos un rato muy divertido. Mientras tanto, el otro grupo fue a ver el partido y aprovechó el ambiente del evento, disfrutando también de varios juegos al aire libre y de una furgoneta de helados que hizo la experiencia aún más especial. Aunque cada grupo vivió una noche diferente, todos terminamos el día con muy buenos recuerdos.

Miércoles: Bádminton
El miércoles seguimos con la semana deportiva y nos tocó ir al polideportivo de Exmouth para jugar al bádminton y al pickleball, un deporte de raqueta que combina elementos del tenis, el pádel y el ping pong. Se juega en una pista más pequeña que la de tenis, con unas palas rígidas y una pelota de plástico perforada, lo que hace que los partidos sean muy dinámicos y fáciles de aprender. Éramos un grupo bastante grande, así que no tuvimos demasiadas oportunidades para jugar, ya que había que ir turnándose entre todos.
Aun así, eso no impidió que disfrutáramos de la actividad. Aprovechamos los ratos de espera para hablar con los estudiantes franceses, conocernos un poco más y pasar un buen rato juntos. Al final, esas conversaciones también formaron parte de la experiencia.
Si algo nos quedó claro es que los deportes de raqueta todavía son un aspecto que podemos mejorar como equipo. Pero una cosa no se puede negar: lo dimos todo en cada partido e intentamos devolver cada volante y cada pelota con la mejor de nuestras ganas. Lo importante, como siempre, fue divertirnos y compartir la experiencia.

Jueves: baloncesto, tenis y discoteca.
El jueves continuamos con las actividades deportivas, para eso, fuimos a un parque a jugar al baloncesto y al tenis. El calor era intenso y el sol apretaba de lo lindo, pero eso no nos quitó las ganas de participar y darlo todo, como hacemos siempre. Entre partidos, risas, alguna caída y algún que otro descanso para beber agua, disfrutamos de una tarde muy guay.
Por la noche llegó uno de los momentos más esperados de la semana: la discoteca. Nos pusimos nuestras mejores galas y, si durante la tarde lo habíamos dado todo jugando al baloncesto y al tenis, salimos otra vez a darlo todo en la pista de baile. No sabía que después de darlo todo por la tarde, tuviéramos tanta energía por la noche. Bailamos sin parar, cantamos todas las canciones y nos lo pasamos súper bien con el resto de estudiantes y monitores. Al terminar la noche estábamos todos empapados en sudor, pero con una sonrisa de oreja a oreja y con la sensación de haber aprovechado al máximo otro día más.

Besarkada handi bat! Agur, agur!
Nahia:)
