¡Hola a todas las familias!
¡Entramos oficialmente en nuestra tercera y última semana de aventura! Es increíble echar la vista atrás y ver cómo han volado los días. El grupo ha pasado de la timidez del primer día a convertirse en los auténticos veteranos del campus. Se mueven por las instalaciones y por la ciudad de Bath con una soltura y una confianza admirables, ¡como Pedro por su casa!
Además, el campus se ha transformado por completo estos días, convirtiéndose en un hervidero de nuevas culturas que está enriqueciendo muchísimo la experiencia. Os cuento estos cuatro últimos días!
Lunes 13 de julio. Nuevas llegadas y el egg drop.
El lunes arrancamos la semana volviendo a las clases por la mañana, y lo hicimos con una sorpresa fantástica: ha llegado muchísima gente nueva al campus. Tras unas despedidas llenas de lágrimas dignas de película, ahora se ha convertido en un centro verdaderamente global con la llegada de estudiantes de Turquía, Suecia, China y Rusia, entre otras nacionalidades. Nuestros chicos les han dado la bienvenida y han actuado de mentores para ellos.
Por la tarde, disfrutamos de un ambiente muy relajado jugando al baloncesto, al vóley o participando en talleres de manualidades mientras charlábamos tranquilamente a la sombra. (¿Cómo es posible que llevemos semanas alcanzando los 30°C cada día?)
Pero el plato fuerte llegó por la noche con la actividad del Egg Drop (el lanzamiento del huevo). ¡Fue un éxito rotundo y sorprendentemente divertido! Para conseguir materiales con los que proteger un huevo de una gran caída (camisetas, plástico de burbujas, esponjas...), los estudiantes tuvieron que superar divertidas pruebas y responder preguntas. Muchos tuvieron que recurrir a hacer trampas para responder las preguntas o aguantar haciendo la plancha, pero no fueron rivales para una niña que aguantó más de siete (¡sí, siete!) minutos. Candela nos regaló una fantástica imitación de una gallina, os podéis imaginar las risas que nos echamos. Pusieron a prueba todo su ingenio y trabajo en equipo para conseguir que los huevos sobrevivieran al impacto. El grupo de los chicos lo consiguió y se llevaron unas gominolas de premio. ¡Fue en definitiva una de las noches más divertidas y participativas de todo el viaje!

Martes 14 de julio. Pobre de mí.
El martes tuvimos una jornada muy tranquila. Por la tarde bajamos a Bath, una ciudad que los EMYs ya conocen prácticamente al milímetro. Los de la organización nos propusieron hacer el Skyline walk otra vez, pero las caras de susto de los estudiantes me lo dijeron todo. Con el calor que hacía, prefirieron tener tiempo libre en pequeños grupos a su propio ritmo: algunos aprovecharon para hacer las últimas compras, otros para tomar algo tranquilamente en las cafeterías y la mayoría simplemente para descansar y pasear sin prisas. También están haciendo grandes aportaciones al Tesco local, sospecho que las ventas de pizzas congeladas de la tienda han alcanzado máximos históricos desde que el grupo de Bath llegó al campus.
Al regresar, tras la cena, la organización preparó la discoteca del campus, aunque esta vez estuvo más tranquila de lo habitual porque la gran mayoría del grupo prefirió reunirse para ver con emoción la semifinal del Mundial de fútbol.
Por cierto, ya me han empezado a hacer la pelota para que les deje quedarse fuera hasta tarde el sábado, la que nos (me) espera…

Miércoles 15 de julio. Escapada a la bolera y tercera World Cup.
El miércoles fue un día redondo. Por la tarde teníamos programada una visita a la bolera. La organización nos propuso bajar un rato antes a Bath para tener más tiempo libre, pero decidimos quedarnos en el campus charlando y relajándonos durante ese rato. Al final del día, tenemos un montón de actividades y los EMYs agradecen tener ratos para ellos mismos. Así que gestionamos un autobús una hora más tarde y fuimos directos a la bolera. ¡Fue un exitazo total! Nos reímos muchísimo con los plenos, los piques sanos y los lanzamientos más divertidos. Menos mal que gané en el último momento, porque me había venido un poco arriba presumiendo de mis habilidades. Dani se merece una mención honorífica, porque se quedó a solo tres puntos tras hacer tiros de espaldas y entre las piernas y sin duda me hubiera ganado si se hubiera puesto en modo tryhard.
Para cerrar el día de la mejor manera, después de cenar asistimos a la "World Cup" de fútbol organizada en el campus. Aunque en el terreno de juego solo compitió un equipo de nuestros EMYs, el resto del grupo se volcó por completo en las gradas. Estuvimos animándoles sin parar, demostrando el gran compañerismo que define a este grupo. Los EMYs estaban ansiosos por la victoria y el asunto se llegó a calentar en el campo en ocasiones, pero esta vez tampoco pudo ser.

Jueves, 16 de julio. Un baño en el río y la última discoteca.
¡La jornada de ayer fue sencillamente genial! Pusimos rumbo a la encantadora localidad de Bradford-on-Avon. Allí visitamos una impresionante granja histórica del siglo XIV y, justo después, nos llevaron a una preciosa zona de césped natural junto al río.
¡Por fin llegó el ansiado momento de refrescarse! Tras tanto pedir actividades de agua, nos bañamos en el río y los EMYs lo disfrutaron un montón; fue el plan perfecto para relajarse en plena naturaleza y disfrutar del buen tiempo. También llevamos frisbees y un balón para jugar en el césped y otros prefirieron tumbarse en las toallas y ejercitar la sinhueso.
Por la noche, el ritmo regresó al campus con una nueva sesión de discoteca. Los chicos lo pasaron en grande: unos estuvieron dándolo todo en la pista de baile y coleccionando Instagrams, mientras que otros prefirieron quedarse charlando tranquilamente al aire libre. También hubo quien se aprovechó de que el monitor tenía una reunión para escaparse al castillo que hay junto al campus.
¡Una jornada redonda que nos dejó a todos con una energía fantástica!

Se nota en el ambiente que son los últimos días. Los EMYs lo recuerdan cada rato: su última disco, su última clase, su última World Cup… Os aseguro que, con la escena que nos espera en el aeropuerto a nuestra llegada, vamos a dejar la película Love Actually por los suelos. Id preparándoos, porque el reencuentro va a ser de película.
¡Hasta el domingo!
Gorka
