¡Empezamos la segunda semana de esta aventura! Parece mentira lo rápido que están pasando los días y cómo poco a poco Eastbourne se está convirtiendo en nuestro lugar durante estas semanas.
Ya tenemos la rutina más controlada, los rincones favoritos de la ciudad fichados y el grupo cada vez más unido. Ahora toca seguir sumando momentos, actividades y alguna que otra anécdota más para la colección.
Lunes - Ping-pong, nuevos compañeros y noche de fútbol
¡Arrancamos la segunda semana! El lunes empezó con un poquito de sueño después del intenso fin de semana, pero también con ganas de descubrir todo lo que nos espera estos días.
A las 9:00 ya estaban todos en clase y, sorprendentemente, bastante más despiertos de lo que esperábamos. Además, llegaron nuevos estudiantes al colegio, así que para muchos fue un día de nuevas caras, nuevos compañeros e incluso algún cambio de clase para seguir conociendo gente de diferentes países.
Después de las clases tocó una tarde más tranquila. Como muchos de los nuevos acababan de llegar, no hubo actividad organizada y la mayoría acabamos donde llevamos pasando buena parte de nuestros ratos libres: las mesas de ping-pong.
Hay que decir que esto ya no parece un simple campeonato. Lo que empezó como unos partidos para pasar el rato se está convirtiendo en una especie de Wimbledon versión Eastbourne. El juego que han inventado para que todos puedan participar sigue siendo un éxito y cada día hay más nivel, más piques y más espectadores animando. De hecho, estábamos tan entretenidos que casi tuvieron que echarnos del colegio para que volviéramos a casa.
Pero el día todavía guardaba un último plan. Por la noche nos reencontramos para ver juntos el partido entre España y Portugal. Entre aficionados de ambos equipos, comentarios de expertos improvisados y alguna celebración más intensa de la cuenta, pasamos un rato genial.
Algunos todavía aprovecharon para dar un paseo por el Pier o la playa antes de volver a casa, mientras que otros optaron por ir directos a descansar.
Un lunes sencillo, pero de esos que acaban estando entre los favoritos por las risas, el buen ambiente y los momentos compartidos.

Martes - Game Night, ping-pong y una banda sonora en directo
El martes empezó como siempre, con las clases de 9:00 a 12:30. A estas alturas ya se nota que todos van mucho más sueltos y la rutina del colegio está más que controlada.
A las 12:30 llegó el momento del ya tradicional viaje a Tesco. Algunos siguen fieles al clásico meal deal, pero otros ya han decidido subir de nivel y prepararse sus propios sándwiches con pan recién comprado. Si a eso le sumamos las famosas galletas de Tesco y una bebida bien fresquita (que el buen tiempo está acompañando mucho), tenemos el menú perfecto para reponer fuerzas sin gastar demasiado.
Después de comer volvimos a clase para la última hora de speaking, una de las partes que más están disfrutando. Al terminar, algunos se quedaron un rato más en el colegio jugando al ping-pong, charlando o simplemente descansando antes del plan de la noche.
A las 19:00 volvimos al colegio para una de las actividades más esperadas: ¡Game Night! Cada uno encontró su rincón favorito. Algunos se quedaron enganchados a la Play, otros echaron partidas al UNO o a las cartas, y Ainhoa nos regaló la banda sonora de la tarde tocando el piano mientras incluso enseñaba alguna canción a otros compañeros.
Eso sí, el auténtico protagonista volvió a ser el ping-pong. La competición sigue más viva que nunca y, entre piques, remontadas y muchas risas, casi se nos hizo la hora de cerrar el colegio.
Para terminar el día, algunos volvieron directamente a casa y otros aprovecharon para dar el ya clásico paseo por la playa antes de volver con sus familias.
Otro día lleno de buen ambiente, muchas risas y con ganas de descubrir la actividad que nos esperaba al día siguiente.

Miércoles - Kayak, chapuzones y una tarde de playa inolvidable
Otro día de clase con la rutina ya más que controlada: de 9:00 a 12:30, y después… ¡hora de comer! A estas alturas ya somos expertos en organizar el lunch. Hoy, aprovechando el buen tiempo que estamos teniendo, muchos decidieron preparar sus propios bocadillos y ensaladas para poder comer juntos en el jardín del colegio. Entre compartir algún trozo de sándwich, charlar y disfrutar del sol, cogimos fuerzas para todo lo que nos esperaba por la tarde.
Después de la comida tocó volver a clase para la última hora de speaking y, a las 14:30, en cuanto terminó el colegio, pusimos rumbo directo a la playa. El plan prometía: ¡tocaba kayak!
Al llegar nos organizaron, explicaron la ruta y decidimos quién iba en pareja y quién se atrevía a remar por su cuenta. Con el día que hacía, era imposible pedir mejor momento para una actividad así. Nos pusimos los chalecos, cogimos los kayaks y… ¡al agua!
Aunque algunos somos del norte y estamos acostumbrados al agua fresquita, hay que reconocer que el primer contacto se notó. Pero con el calor que hacía, el agua estaba perfecta para refrescarnos y empezar la aventura.
Poco a poco fuimos recorriendo la costa todos juntos, disfrutando de las vistas y del buen ambiente. Incluso acabamos haciendo una cadena de kayaks, aunque hay que reconocer que al que iba delante le tocó hacer un poco más de esfuerzo llevando al grupo entero. Entre algún chapuzón inesperado, empujones al agua y muchas risas, el tiempo pasó volando.
Al volver a la orilla, dejamos los kayaks y aprovechamos para quedarnos un rato más en la playa. Algunos se dieron un último baño, otros tomaron el sol y alguno incluso aprovechó para echar una pequeña siesta después de tanta energía gastada.
Con el atardecer de fondo, que nos está regalando momentos increíbles estos días, terminamos una tarde perfecta. Un miércoles de esos que acaban con los brazos cansados, algún que otro toque de sol… pero con una sonrisa enorme.

¡Nos leemos en la próxima!
Garazi.
