¡¡Holaaa familias!!
¡¡Arrancamos el primer blog de Irlanda inmersión!!
El jueves empezamos nuestro viaje rumbo a Irlanda. Fue un día lleno de gestiones interminables, y para el colmo, un vuelo retrasado… Peeeero, la ilusión de los EMYs estaba por encima de todo, junto con los nervios de conocer a las familias que les acogerán durante las próximas semanas.
Durante las horas del aeropuerto, tuvieron la oportunidad de conocerse un poco entre ellos. Al principio les costó un poco, pero una vez que sacaron las cartas todo fue mucho más fácil y las colas interminables les permitieron entablar las primeras conversaciones.
Después de pasar horas mirando la pantalla sin tener puerta de embarque, nos tocó pasar la frontera corriendo y deprisa… Pero lo importante es que llegamos. Una vez en Dublín nos faltaban un par de horas para llegar a destino. Nos montamos en un bus y hasta casi las doce de la noche no llegamos a nuestras casas. Eso sí, pudimos sacarnos una foto de grupo entre tanto ajetreo.

Una vez asentados en nuestras familias tras un día con ellos, el sábado partimos rumbo a Dublín. Los EMYs tenían ya otra alegría en el cuerpo, tenían ganas para hablar de sus familias y contar cómo fue el primer contacto con ellos. Fue divertido escuchar las diferentes anécdotas que tenían: a uno le tocó una granja, otro cenó a las dos del mediodía… Como les decimos, ¡todo esto forma parte de la experiencia irlandesa!
La primera actividad que hicimos fue un ‘Picture tour’. Un tour donde nos explicaron cómo hacer fotos a los sitios más famosos de Dublín. La verdad que al principio se les veía un poco desmotivados, pero una vez empezamos a hacer fotos mejoró. Aquí os dejamos algún ejemplo.

Tras acabar el tour, llegó el momento que más esperaban: el tiempo libre (especialmente para ir de compras). Tuvieron la oportunidad de descubrir lo que Dublín tenía guardado para ellos, y parece ser que todo eran tiendas, porque al llegar al autobús lo único que veíamos eran bolsas y bolsas de distintas marcas: Victoria Secret, Build-a-bear… entre muchas otras. Sin embargo, lo que más éxito tuvo fueron los souvenirs. Así que estaos tranquilos que algún que otro regalito os llegará.
Después de este día tan intenso, cada uno se fue con su familia, y ahora estarán disfrutando de un Sunday irlandés.
Nos vemos en la próxima excursión. Pequeña pista: iremos a una de las ciudades costeras más famosas de Irlanda.

Seguiremos informandoos de esta aventura.
See you!
Marta & Aitziber
