Primer fin de semana Nueva York 2026

¡Hello de nuevo desde el mismísimo Nuevayol! ¿Cómo va todo por ahí? Nosotros estamos que no paramos. Si la primera semana fue intensa, este finde hemos subido el nivel, ¡os lo cuento todo!

 

4 de julio – Coney Island

Empezamos el día con el lujo de desayunar un poco más tarde (bendito fin de semana), y antes de salir, una última puesta a punto: bañados por los aspersores del campus (sí, los que riegan el césped, pero oye, refresca). Con la mochila, la camiseta de EMY y nuestro Perezosemy rumbo a Coney Island.

El trayecto en metro es de dos horitas, pero aquí nadie se aburre: unos charlando, otros con su playlist, y los reyes de la siesta, que ya tienen su propia carpeta en mi móvil porque no puedo evitar capturar esos momentos de gloria. Al salir del metro, nos encontramos con el concurso de comer hot dogs de Nathan’s. Habíamos estado investigando quiénes eran los ganadores y todo el salseo del concurso, así que verlo en directo fue una locura. Eso sí, nosotros nos quedamos en un plano más terrenal: algunos habían traído un bagel del campus y otros sí se animaron con un hot dog, pero con calma. Visto lo visto, no nos vemos batiendo el récord mundial este año, ¡pero ya estamos entrenando para la próxima edición, que alguno ya se ha venido arriba!

En el paseo marítimo nos volvimos locos entre las atracciones de los dos parques, que están tan mezcladas que ni sabes en cuál estás. Nos subimos al Leti’s Treasure para acabar empapados y probamos el Phoenix en Deno’s Wonder Wheel, donde soltamos toda la adrenalina. Después, tiempo de playa y bañito en aguas americanas para rematar.

Vuelta a Fordham, parada en Target (el templo de las necesidades que no sabíamos que teníamos) de camino y cena con concurso de salsas antes de la fiesta. Nos pusimos modo 4th of July: collares, purpurina y actitud. El momentazo fue la escapada que hicimos algunas a un quinto piso: vimos fuegos artificiales estallar por todas las zonas de la ciudad a lo lejos. Se veía todo el cielo encendido, ¡fue increíble!

5 de julio – Brooklyn

El domingo, con la mascota descansando, pusimos rumbo a Brooklyn Bridge. Cruza que te cruza el puente (y para que te para para las fotitos), llegamos a DUMBO, donde nos hicimos la foto grupal con camisetas EMY (saltando, ya es foto de rigor). Allí, tuvimos tiempo libre para explorar y comer. Algunos se dieron el capricho en un italiano, otros tiraron de Dumbo Market (que tiene desde sushi hasta lo que te imagines) y los más foodies fueron a por la famosa hamburguesa de Bad Bunny en 7th Street Burger. También paseamos por el mítico flea market de DUMBO o Brooklyn Flea, uno de los mercados de pulgas y antigüedades más famosos, y tienditas como Fishs Eddy, que es una perdición. 

A las 13:45 pusimos rumbo a Lee Avenue y desde allí fuimos andando hasta la 6th Street atravesando el barrio judío. Fue un cambio de aires impactante, muy diferente a lo que habíamos visto hasta ahora. Luego terminamos descansando en Domino Park. Es un sitio impresionante construido sobre una antigua refinería de azúcar, y las vistas del skyline de Manhattan desde allí, con el East River en medio, son probablemente de las más bonitas que hemos visto. La vuelta fue toda una odisea, o más bien, una demostración de maestría en el arte de movernos por la ciudad: bus, dos metros y otro bus; dignos ya de cualquier residente que se precie y conoce las entrañas del transporte neoyorquino (aunque nos costó lo nuestro). Llegamos a cenar con la batería algo baja pero con el móvil lleno de fotos. Para cerrar el día, partidazo de fútbol (Noruega-Brasil) en la sala común. Ya no somos visitantes, ¡esto empieza a parecer nuestra casa!

Y con esto cerramos nuestro primer finde en Nuevayol, ¡nos vemos en el próximo blog!

 

Stay tuned,

 

Irene

 

ÚLTIMAS ENTRADAS DEL TEMA JÓVENES