Viernes - Excursión a Hastings: historia, música y tarde de playa
Hoy fue un viernes un poco diferente para los EMYs. Las clases empezaron como siempre a las 9:00, pero terminaron a las 12:30 porque por la tarde nos esperaba una excursión a un pueblo costero muy especial: Hastings. Ya desde la mañana se notaba el ambiente de “modo fin de semana activado”.
Después de clase nos organizamos rápidamente, cogimos algo de comida para la tarde y nos dirigimos hacia la estación de tren. El trayecto fue corto y tranquilo, perfecto para charlar, reírnos y empezar a entrar en mood excursión.
Una vez en Hastings, Georgia nos hizo un tour desde la estación hasta el pueblo, que tiene muchísimo encanto. Calles estrechas, casas típicas y ese ambiente costero tan inglés que hace que todo tenga otro ritmo. Durante el recorrido nos contaron también parte de la historia del lugar y la famosa Batalla de Hastings, lo que hizo la visita aún más interesante.
Además, ya nos avisaron de que aquí se comen unos de los mejores fish and chips de la zona… así que ya nos dieron una buena pista.
Al llegar a la zona de la playa, los EMYs tuvieron tiempo libre para comer, pasear o relajarse. La mayoría fue directa a por comida, así que nos juntamos cerca del mar, comimos tranquilos, pusimos música y aprovechamos para desconectar mientras seguían las charlas y las anécdotas del viaje.
Después, hubo tiempo para pasear por el pueblo, perderse entre tiendas o simplemente quedarse disfrutando del ambiente de la playa, con el sol acompañando y un ritmo mucho más relajado que entre semana.
A las 16:00 nos reencontramos para volver a Eastbourne. Fue un plan tranquilo, pero muy especial, de esos que saben a fin de semana bien empezado.

Sábado - Brighton vibes: paseos, playa y tarde de Pier
El sábado nos despertamos con una mezcla de tranquilidad y emoción, ya que al día siguiente nos esperaba un día súper especial en Londres, así que tocaba disfrutar de un día más relajado… o eso parecía. Decidimos no madrugar demasiado y quedamos tranquilamente en la estación principal hacia las 11:30.
A las 12:00 ya estábamos rumbo a Brighton, uno de los lugares más cercanos y con más ambiente de la zona. El trayecto fue corto, unos 40 minutos, perfectos para charlar, reírnos y seguir comentando la semana mientras nos acercábamos a la costa.
Nada más llegar, el plan fue libertad total. Cada uno se fue organizando a su manera: algunos aprovecharon para ir al centro comercial a comprar alguna cosa necesaria o aprovechar las rebajas, otros se lanzaron a por algo para comer o merendar, y otros simplemente pasearon por las calles disfrutando del ambiente de Brighton.
Poco a poco, casi todos acabamos yendo a la zona donde está el Pier, uno de los sitios más emblemáticos del lugar. Entre atracciones, juegos y alguna montaña rusa, pasamos un rato súper divertido, con ese punto de adrenalina y risas que siempre acaba saliendo en grupo.
Después de la tarde, volvimos de nuevo a Eastbourne para cenar con las familias y descansar un poco, recargando energías para el gran plan del día siguiente: la esperadísima excursión a Londres.

Domingo - Londres, cumpleaños y un día para recordar
Por fin llegó uno de los días más esperados de la semana: ¡excursión a Londres! El día empezó con un buen madrugón y quedamos todos en la estación a las 7:30. Alguno llegó con el tiempo justo por culpa de los autobuses (que aquí a veces tienen horarios bastante creativos), aunque por suerte todos conseguimos llegar a tiempo.
Antes de empezar el viaje tuvimos una celebración especial: ¡era el cumpleaños de Filippo! Le cantamos el Happy Birthday, sopló las velas y compartimos un bizcocho que desapareció rápidamente y que vino genial para empezar el día con energía.
Tras el viaje en tren llegamos a Victoria Station y comenzamos nuestro recorrido por el centro de Londres. Tuvimos la suerte de coincidir con el cambio de guardia en Buckingham Palace y ver a todos los soldados en acción. Después atravesamos St. James's Park, disfrutando de sus vistas, antes de llegar al famoso Big Ben y Westminster Abbey, donde no faltaron las fotos junto al Támesis.
Después de una parada para comer algo, continuamos por Trafalgar Square, la National Gallery y Leicester Square. Allí comenzó el momento más esperado por muchos: ¡el tiempo libre!
Algunos se fueron directos a Chinatown porque el hambre ya apretaba, otros aprovecharon para recorrer Oxford Street en busca de algún souvenir o alguna compra imprescindible, y otros simplemente disfrutaron paseando y descubriendo nuevos rincones de Londres.
A las 16:00 nos reencontramos en Victoria para volver a Eastbourne. Entre alguna siesta en el tren y las conversaciones sobre todo lo vivido durante el día, el viaje de vuelta pasó volando.
Sin duda, fue un domingo completísimo, lleno de descubrimientos, buenos momentos y mucha vida londinense. Terminamos la semana cansados, pero muy felices y con ganas de repetir la experiencia.

¡Nos leemos en la próxima!
