¡Hola de nuevo, familias!
¡Ya cumplimos una semana desde que empezó esta gran aventura! Y… ¿en qué momento ha pasado tan rápido? Cada día se nota más el ambiente de grupo, la confianza y la unión. Además, han surgido un montón de nuevas amistades, de esas que parecen llevar toda la vida conociéndose (aunque hace una semana ni sabían pronunciar el nombre del compañero).
Por aquí no paramos ni un segundo: excursiones, talleres, deportes, clases… Así que vengo a contaros todo eso que nuestros pequeños aventureros todavía no os cuentan. Tranquilos, siguen acordándose de vosotros… sobre todo cuando toca entrar a una tienda de recuerdos.
Jueves – Discoteca, Focus y escalada
Empezamos la segunda parte de la semana con nuestras clases matutinas. Son muy dinámicas: juegos (sí, algunos ya han echado alguna partida al Impostor), muchas conversaciones y actividades para compartir intereses. Nuestros emys participan muchísimo y, además, después del recreo cambian de profesor, así que pueden conocer distintas metodologías y formas de aprender.
Por la tarde, la mayoría nos fuimos al pabellón deportivo de Mardyke para hacer un poco de todo: baloncesto, campo quemado… aunque, sin ninguna duda, la actividad estrella fue la escalada. Tenemos un rocódromo con distintos niveles y unos emys muy valientes que lo dieron absolutamente todo. Hay más de un futuro Spiderman por aquí…
Algunas de nuestras emys se animaron con la actividad de Focus. Son talleres con un enfoque más académico, pero también muy creativo. Esa tarde diseñaron su propia ciudad utilizando inteligencia artificial. Quién sabe, igual dentro de unos años terminamos viviendo en alguna de ellas.
Para terminar el día, llegó la esperada discoteca con temática UV. Por si alguno no lo conoce, es esa fiesta en la que todo brilla en la oscuridad: pulseras fluorescentes, pinturas, gafas… Un rato divertidísimo en el que lo dimos todo en la pista de baile. Incluso conseguimos que sonara alguna canción en euskera. Misión cumplida.

Viernes – Fashion Show y la antesala de un gran fin de semana
¡Último día de clases de la semana! Ya se notaban las ganas de que llegara el fin de semana y, sobre todo, de seguir disfrutando juntos. Después de tres días de clase, tocaba un pequeño respiro… aunque solo era un aperitivo de todo lo que nos espera la próxima semana.
Por la tarde volvimos a dividirnos entre deportes y talleres. En deportes hubo baloncesto, bádminton y, por supuesto, otra sesión de escalada. Los que el jueves miraban el rocódromo desde lejos esta vez se animaron a subir. ¡Objetivo desbloqueado!
En los talleres se pusieron manos a la obra con una actividad de stop motion utilizando muñecos de plastilina. Os recomiendo pedirles que os enseñen los vídeos cuando vuelvan porque hay auténticas obras de arte… y alguna que otra escena digna de una superproducción.
Por la noche llegó una de las actividades más divertidas hasta ahora: el Fashion Show. Mark, Oisín y Katie nos dividieron en equipos y cada grupo tenía que crear un outfit utilizando únicamente materiales reciclados. El resultado fue espectacular: creatividad por todas partes, modelos con mucho desparpajo y estilismos que probablemente no lleguen a las pasarelas de París… pero que aquí triunfaron. Además, algunos de nuestros emys consiguieron llevarse la victoria. ¡Tenemos futuros diseñadores y modelos en el grupo!

Sábado – Waterford y Frozen
Sábado significa excursión, y esta vez el destino fue Waterford.
Después de dos horas de autobús —con una mezcla perfecta entre largas conversaciones y siestas de campeonato— llegamos a la ciudad más antigua de Irlanda, famosa también por su importante pasado vikingo.
Nuestra primera parada fue el museo vikingo, donde disfrutamos de una visita guiada muy interesante. Después, como manda la tradición, tocó la imprescindible visita a la tienda de regalos (porque una excursión sin tienda de recuerdos no cuenta como excursión).
Más tarde dimos un pequeño paseo por la ciudad antes de disfrutar de tiempo libre para comprar, pasear y seguir descubriendo Waterford. Eso sí, antes de volver teníamos una misión muy importante: decidir la película para la noche.
Tras regresar y cenar, nos reunimos en una de las aulas de la universidad para nuestra noche de cine. La película elegida fue Frozen. Terminamos cantando Let It Go a pleno pulmón. Si alguien en Cork escuchó un concierto improvisado esa noche… ya sabe de dónde venía.

Domingo – Día libre y Murder Mystery
Para cerrar el fin de semana nos levantamos un poquito más tarde. La mañana estaba reservada para una actividad imprescindible en cualquier viaje: poner la lavadora. Porque sí, además de vivir aventuras, también hacemos cosas de personas responsables.
Desayunamos todos juntos en la residencia y aprovechamos las primeras horas del día para hacer la colada. Con el ritmo que llevamos, encontrar un hueco para ello es casi tan complicado como conseguir que todos salgan bien en la foto de grupo.
Al mediodía bajamos a Cork. Hacía muchísimo sol —sí, habéis leído bien, ¡sol en Irlanda!— y aprovechamos para pasear, hacer compras y disfrutar de tiempo libre por la ciudad. No os preocupéis, siguen acordándose de vosotros… especialmente cuando ven alguna tienda de souvenirs.
Para terminar el fin de semana participamos en un Murder Mystery al más puro estilo Cluedo. Tuvimos que interrogar a Emilia, Mark y Oisín para descubrir quién había asesinado a Emily. Podemos confirmar que en el grupo hay grandes detectives… aunque alguno acusó a media residencia antes de dar con el culpable.

Y ahora sí… halfway there.
Ya empiezan a escucharse frases como: "No quiero volver", "Tienes que venir a mi casa" o "Os voy a echar muchísimo de menos". Y es que el tiempo vuela cuando se disfruta tanto.
Cada día estamos más unidos, nos conocemos mejor y las ganas de compartir momentos siguen creciendo. Me atrevería a decir que somos el grupo que más vida (y probablemente también más ruido) aporta a la residencia.
Todavía nos queda muchísimo por vivir, aprender y compartir. Así que seguiremos llenando esta aventura de recuerdos, risas y alguna que otra anécdota que seguro acabará convirtiéndose en historia.
¡Un abrazo enorme desde la Isla Esmeralda y hasta la próxima!
Cristina
