Hasta siempre, Dublín
Y ahora sí... ha llegado el momento de despedirse.
Parece mentira que hace apenas tres semanas estuviéramos aterrizando en Dublín sin conocernos apenas, con nervios, ilusión y muchas ganas de vivir una experiencia diferente. Hoy volvemos a casa con la maleta llena de recuerdos, aprendizajes, nuevas amistades y momentos que estoy segura de que nunca olvidaremos.
Dicen que los lugares hacen especiales los viajes, y es verdad que Dublín nos ha regalado paisajes increíbles, una cultura fascinante y experiencias que recordaremos siempre. Pero, si soy sincera, lo que realmente ha hecho que estas tres semanas hayan sido inolvidables habéis sido vosotros.

Habéis sido el mejor grupo que jamás podría haber imaginado. Me llevo el recuerdo de doce personas increíbles, de compañeros que siempre han estado dispuestos a ayudar, de gente buena, respetuosa y divertida. Me llevo muchísimas risas, bromas internas, anécdotas que seguiremos contando durante años y momentos que se quedarán para siempre en mi memoria.
Gracias por vuestra actitud desde el primer día, por hacer fácil nuestro trabajo, por participar en todas las actividades, por cuidar unos de otros y por demostrar que viajar también consiste en compartir, convivir y crear recuerdos juntos.

Espero que Irlanda os haya dejado mucho más que un mejor nivel de inglés. Ojalá os llevéis la confianza para seguir descubriendo el mundo, las ganas de vivir nuevas experiencias y el recuerdo de un verano que, estoy convencida, siempre tendrá un lugar especial en vuestro corazón.
Y aunque este viaje termine aquí, me gusta pensar que de Dublín no nos llevamos solo recuerdos, sino un grupo que, de una forma u otra, será para siempre.
Gracias por todo lo que habéis aportado. Cada uno de vosotros ha hecho que esta experiencia fuera única. Ha sido un auténtico privilegio compartir estas tres semanas con vosotros.

Nos vemos muy pronto. Eskerrik asko por todo y... hasta la próxima aventura.
Ane.
