Primera semana Malta 2026

First adventures from Malta!

¡Saludos desde Malta!

Ya llevamos unos cuantos días por aquí y podemos deciros que… ¡la aventura ha empezado por todo lo alto! Han sido unos primeros días llenos de descubrimientos, playas, ciudades con muchísima historia, helados, piscina, fotos (muchísimas fotos) y, sobre todo, un grupo que cada día está más unido.

Los nervios del primer día ya han quedado atrás y ahora mismo da gusto ver cómo todos se mezclan, hacen planes juntos y disfrutan de cada actividad. Como siempre, aquí os dejamos un pequeño resumen para que podáis seguir nuestras aventuras desde casa.

Sábado – ¡Empieza la aventura!

El día comenzó muuuy temprano. A las 5:00 de la mañana ya estábamos todos en el aeropuerto de Bilbao, todavía con alguna cara de sueño, pero con muchísimas ganas de empezar este viaje.

Después de facturar las maletas y despedirnos de las familias, pusimos rumbo a Barcelona. Allí tuvimos aproximadamente una hora libre que aprovecharon para dar una vuelta por el aeropuerto, comprar algo para comer y, sobre todo, empezar a conocerse un poco mejor. Todavía había algo de vergüenza, pero ya empezaban las primeras conversaciones y las primeras risas.

Una vez llegamos a Malta, nos trasladamos en autobús hasta el hotel para hacer el check-in y repartir las habitaciones. Después de instalarnos, tuvieron un rato libre para conocer las instalaciones, acercarse al supermercado si necesitaban comprar agua o algún snack y, cómo no, estrenar la piscina del hotel. Allí empezaron a coincidir también con otros estudiantes internacionales alojados en la residencia.

A las 18:00 bajamos a cenar y, ya por la noche, nos esperaba nuestra primera actividad: Bugibba Seafront. Paseamos por el paseo marítimo disfrutando de unas vistas preciosas del Mediterráneo, conocimos un poco mejor la zona y también tuvimos un rato de tiempo libre para explorar, hacerse las primeras fotos y empezar a soltarse un poco más.

A las 23:00 regresamos al hotel. Había sido un día muy largo, así que tocaba descansar porque al día siguiente nos esperaba una nueva aventura.

Domingo – Descubriendo Marsaxlokk y la magia de Mdina

Como todavía era fin de semana, pudieron dormir un poco más. Después de desayunar tranquilamente, nos dirigimos hacia Marsaxlokk, uno de los pueblos pesqueros más famosos de Malta.

Los domingos este pequeño pueblo celebra su tradicional mercado, donde pudimos pasear entre puestos de pescado fresco, fruta, artesanía y productos locales. Fue una buena oportunidad para conocer una parte muy auténtica de la isla y descubrir cómo viven muchos de sus habitantes.

También vimos los famosos luzzus, las embarcaciones tradicionales maltesas de colores vivos que llevan pintados en la proa los conocidos "Ojos de Osiris", un antiguo símbolo de protección para los pescadores y de buena suerte en el mar.

Después de la excursión regresamos al hotel para comer y disfrutar del tiempo libre. Algunos aprovecharon para darse un baño en la piscina, mientras que otros salieron a dar una vuelta y hacer alguna compra.

Por la tarde llegó uno de los momentos más especiales del día: la visita a Mdina, conocida como "la ciudad del silencio". Paseamos por sus calles estrechas de piedra, descubrimos algunos de sus rincones más bonitos y disfrutamos de unas vistas espectaculares desde sus murallas.

Después del paseo tuvieron un rato de tiempo libre y, para terminar la visita, probaron uno de los productos más típicos de Malta: los pastizzi. Había de ricotta, pollo y guisantes, y la verdad es que fueron todo un éxito. Los favoritos fueron los de ricotta y pollo, aunque prácticamente todos encontraron alguno que les encantó.

Terminamos el día regresando al hotel para descansar. Al ser lunes festivo en Malta, todavía no comenzaban las clases, así que aún quedaba un día más para seguir descubriendo la isla.

Lunes – Conociendo Sliema y primera fiesta internacional

El lunes fue Public Holiday en Malta, así que pudimos volver a levantarnos un poquito más tarde.

Después del desayuno realizamos un Orientation Walk por Sliema, la ciudad donde nos estamos alojando. Es una de las zonas más animadas de Malta, con un largo paseo marítimo lleno de cafeterías, tiendas y vistas increíbles hacia La Valeta.

Durante la visita nos enseñaron dónde está la escuela, cómo movernos por la zona y algunos lugares que seguro visitaremos muchas más veces durante estas semanas. Poco a poco todos iban ubicándose y ya empezaban a sentirse como en casa.

Como en todas las excursiones de mañana, el colegio nos preparó un packed lunch, que aprovechamos para comer al regresar.

Por la tarde muchos eligieron relajarse en la piscina, volver a recorrer las calles de Sliema o aprovechar para hacer algunas compras.

Al caer la tarde tocaba arreglarse porque nos esperaba la Summer Theme Party, organizada por la escuela junto al resto de estudiantes internacionales. Fue una oportunidad perfecta para empezar a conocer gente de otros países y disfrutar del ambiente internacional que se vive aquí.

Y para terminar el día... ¡helado! Después de la fiesta nos acercamos a tomar un helado y algunos no quisieron perder la oportunidad de hacer una pequeña parada en McDonald 's antes de volver al hotel.

Un plan sencillo que terminó convirtiéndose en uno de los favoritos del grupo.

Martes – Primer día de clase, jardines y una noche mágica en La Valeta

Después de varios días levantándose a las 10 de la mañana... llegó el momento de volver a madrugar.

A las 8:30 ya estaban todos abajo preparados y, aunque el sueño todavía hacía acto de presencia, fueron súper puntuales para empezar las clases a las 8:45.

Tras una pequeña pausa de 15 minutos y recoger el packed lunch, nos dirigimos hacia San Anton Gardens, unos jardines muy bonitos donde pudimos pasear entre vegetación, estanques y distintos animales como pavos reales, tortugas o palomas.

Después continuamos hasta Rabat, una localidad llena de historia que antiguamente formaba parte de la antigua capital de Malta, Mdina. Paseamos por sus calles tranquilas, vimos una iglesia realmente preciosa y aprovechamos para sacar muchísimas fotos.

Pero, sin duda, uno de los momentos más divertidos del día fue cuando decidieron comprar una pequeña tortuga de peluche para el grupo. No tardaron ni un minuto en ponerse todos de acuerdo con el nombre: Juan. ¿El motivo? Nuestro querido Juan, uno de los responsables de la residencia, que les acompaña en muchas actividades y con quien ya habían conectado desde el primer día.

Por la tarde regresamos al hotel, disfrutamos de un rato de piscina y nos preparamos para visitar La Valeta.


Una guía nos fue enseñando los lugares más importantes de la capital maltesa mientras descubríamos parte de su historia. La ciudad fue construida por los Caballeros de la Orden de San Juan tras el Gran Asedio de 1565 y destaca por su impresionante arquitectura barroca, aunque también convive con edificios modernos como el Parlamento diseñado por Renzo Piano.

La visita encantó al grupo. Además, coincidimos con toda la zona preparada para seguir el Mundial, llena de pantallas y ambiente festivo.

Entre paseo y paseo hubo tiempo para comprar algún granizado, un helado y, cómo no, hacerse un montón de fotos.

Como broche final, tuvimos la suerte de contemplar una luna espectacular que teñía el cielo de tonos rosados, conocida popularmente como la Luna de Fresa. Fue uno de esos momentos que hacen que todos saquen el móvil al mismo tiempo para intentar inmortalizarlo.

La Valeta conquistó a todos.


Miércoles – Primer día de playa y atardecer en Spinola Bay

Tras otra mañana de clases, llegó una de las actividades que más ilusión hacía desde que aterrizamos en Malta: ¡la playa!

Nos dirigimos hasta Għadira Bay, una de las playas de arena más conocidas de la isla. Con temperaturas rondando los 27-28 grados, no tardaron ni un minuto en meterse al agua.

Llevamos pelotas y estuvimos jugando durante toda la tarde. Además, coincidimos con un grupo de españoles y otro de estudiantes polacos, así que fue una oportunidad perfecta para seguir haciendo amigos y practicar inglés de una forma muy natural.

Al regresar al hotel, muchos todavía tenían energía para subir directamente a la piscina y darse otro baño antes de cenar.

Por la noche nos esperaba un paseo hasta Spinola Bay, uno de los rincones con más encanto de la isla. Caminamos aproximadamente una hora disfrutando del paseo marítimo mientras el sol comenzaba a ponerse.

El atardecer nos acompañó durante todo el recorrido, regalándonos unas vistas preciosas sobre el mar.

Una vez allí, tuvieron un rato de tiempo libre para pasear, sacar muchísimas fotos y disfrutar del ambiente de este pequeño puerto, famoso por sus barcas tradicionales, sus restaurantes y el encanto que tiene cuando cae la noche.

Después emprendimos el camino de vuelta ya con Malta completamente iluminada.

Fue el final perfecto para unos primeros días que no podrían haber salido mejor.

¡Esto solo acaba de empezar!

Entre clases, playas, ciudades con siglos de historia, piscina, helados, excursiones y muchísimas risas, el grupo está haciendo una piña increíble.

Cada día vemos cómo se conocen más, cómo hacen nuevos amigos y cómo disfrutan de cada experiencia que Malta les está regalando.

Y lo mejor de todo es que... todavía nos quedan muchísimas aventuras por vivir. En los próximos días llegarán nuevas excursiones, más playas, nuevas actividades y, seguro, muchas anécdotas que contar.

¡Seguiremos informando desde Malta!

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