Primer fin de semana y segunda semana en Kildare 2026

¡Seguimos sumando recuerdos desde Irlanda!

 

¡Hola otra vez, familias!

Por aquí los días pasan a una velocidad increíble. Cuando queremos darnos cuenta ya estamos preparando el lunch pack para el día siguiente o subiéndonos al autobús rumbo a una nueva aventura. Si algo tenemos claro es que... ¡aburrirse aquí es misión imposible!

Nuestra primera excursión de día completo nos llevó hasta Galway, una ciudad con muchísimo encanto que nos recibió... como buena ciudad irlandesa: con una fina llovizna que nos acompañó prácticamente todo el día. Pero ya sabéis lo que dicen por aquí: there's no bad weather, only bad clothing! Así que paraguas en mano y muchas ganas de disfrutar.

Paseamos por sus calles llenas de ambiente, descubrimos rincones preciosos, aprovechamos para hacer alguna compra (porque ya nos conocemos y sabemos que el shopping nunca falla), comimos juntos y tuvimos tiempo libre para seguir explorando la ciudad.

Eso sí, durante todo el día mirábamos al cielo con una pequeña esperanza: que saliera el sol para poder acercarnos a la playa e incluso darnos un chapuzón. Las ganas estaban... porque el agua prometía estar bastante menos apetecible. Y, cómo no, el sol decidió aparecer justo cuando ya estábamos sentados en el autobús de vuelta. Viéndolo en perspectiva... quizá nos hizo un favor y evitó que más de uno acabará convertido en un cubito de hielo.

Después llegó nuestro primer Family Day, uno de esos días especiales en los que cada uno disfruta de Irlanda de una forma diferente junto a su familia de acogida. Hubo quien aprovechó para visitar Dublín, otros salieron a recorrer los alrededores en bicicleta y algunos eligieron un plan mucho más tranquilo en casa, compartiendo tiempo con sus familias y conociendo un poquito más su día a día. Al final del domingo todos teníamos algo nuevo que contar... y muchas ganas de volver a reunirnos.

Y sí... un solo día sin vernos ya se nos hizo largo. El lunes tocó regresar al colegio y reencontrarnos con el grupo. Volvimos con energía, aunque abrir otra vez los libros de gramática no despertó exactamente el mismo entusiasmo. Digamos que era una mezcla curiosa: felices por volver a estar todos juntos... pero no tanto por los phrasal verbs.

La gran incógnita, como cada tarde, era saber qué plan nos esperaba. Y esta vez tocaba algo muy serio: empezar a preparar un partido importantísimo contra unos tal "Irish Kids". No queremos confiarnos... pero creemos que todavía no saben lo que les espera. Entre partidos de fútbol, pachangas de baloncesto y mucho entrenamiento en las instalaciones del colegio, quedó claro que competitividad no nos falta. Solo esperamos que el equipo rival no esté leyendo este blog.

El martes cambiamos completamente de escenario. Cathy nos pidió que sacáramos nuestro lado más montañero porque nos íbamos de excursión al precioso Donadea Forest. Un lugar espectacular donde disfrutamos de un picnic rodeados de naturaleza y donde, después de comer, alguno aprovechó para hacer una pequeña siesta. Porque sí, descansar también forma parte del plan... y seguro que los aitatxos estarán de acuerdo.

Pero la tranquilidad duró poco. Cathy nos sorprendió con un reto por equipos: construir una cabaña utilizando únicamente los materiales que encontráramos en el bosque. Palos, ramas, hojas y muchísima imaginación fueron suficientes para levantar auténticas obras de ingeniería forestal. La creatividad nos dejó impresionados y elegir una única cabaña ganadora fue muchísimo más difícil de lo que esperábamos.

Y cuando pensábamos que la semana ya no podía mejorar... llegó el miércoles.

Después de las clases, Cathy apareció con una propuesta imposible de rechazar: "¿Qué os parece si hoy nos vamos a la playa?" La respuesta fue bastante unánime. Aprovechando que Irlanda nos estaba regalando unos días de sol que por aquí valen oro, cambiamos los libros por las toallas y los apuntes por la arena.

Hubo auténticos valientes que se lanzaron al agua sin pensárselo demasiado (todavía seguimos intentando averiguar cómo sobrevivieron a esa temperatura) y otros que optaron por una estrategia bastante más inteligente: disfrutar del sol desde la toalla y volver con un poquito más de color después de tantos días de cielo irlandés.

Cada día seguimos descubriendo lugares nuevos, compartiendo momentos que seguro recordaremos durante mucho tiempo y creando amistades que parecen llevar aquí mucho más que unas semanas.

Estamos pasando unos días increíbles en Irlanda. Os echamos de menos, familias, pero... ¿qué os vamos a contar? Estamos MUY a gusto por aquí. Todavía nos quedan muchas aventurillas por vivir, muchas risas que echar y alguna que otra sorpresa que seguro os contaremos en el próximo blog.

Así que... ¡estaos muy atentos! Nos vemos muy pronto con más historias desde la isla.

Unai y Paula. 

 

 

 

 

ÚLTIMAS ENTRADAS DEL TEMA JÓVENES